martes, 9 de octubre de 2012

DEFENDER A LOS ANIMALES ES DEFENDER NUESTRA VIDA

DEFENDER A LOS ANIMALES ES DEFENDER NUESTRA VIDA


El derecho a la vida, libertad y bienestar de los animales deberá formar parte de todo proyecto que pretenda ser revolucionario.En la barbarie, hoy, los usamos y destruimos.Pero como se dice en Vida Universal, la muerte de los animales será también la muerte de la especie humana.
Crecen hoy en el mundo las organizaciones internacionales que promueven la alimentación vegana y defienden el derecho a la vida de los animales y claman por su libertad, como se hace en Vida Universal, organizacion cristiano-originaria que ha comprado terrenos donde ha creado un espacio libre para los animales, que encuentran allí refugio y protección -también humana- en una granja donde son acogidos, se curan los que están enfermos o se compran para liberarlos del carnicerro, pero nunca se les explota ni se les vende ni se les sacrifica. Este espacio insólito cerca de la ciudad de Würzburg en Alemania, bautizado con el nombre de "Tierra de la Paz", se encuentra amenazado por la construcción de unas carreteras, lo que ha supuesto la puesta en marcha de una campaña de recogida de firmas para evitar semejante barbaridad tras años de funcionamiento ejemplar y de salvar animales de cazadores y matarifes.
Entre tanto ¿quién detiene o multa a los que los asesinan en los bosques, o los matan o torturan para provecho industrial o experimentos? ¿Quien detiene la mano de los que promueven asesinatos humanos masivos con las guerras ,o nos destrozan el medio ambiente? Lejos de eso, aparecen en las portadas como héroes, como ciudadanos ejemplares, como ídolos del espectáculo de la muerte o como gobernantes honrados.Es el mundo al revés, la entronización del absurdo y la sinrazón, el esperpento social.
Cada vez, sin embargo, encontramos con mayor frecuencia organizaciones, actividades y manifestaciones contra la violencia hacia el mundo animal, lo que prueba que se abre paso una nueva conciencia hacia nuestros pequeeños hermanos los animales. Ahora mismo, el código penal califica como delito en España el maltrato a los animales de compañía. Estos son síntomas de civilización, pero qué limitados. Extrañamente quedan excluidos de esa protección los toros y todas las especies consideradas animal-alimento, tratadas como simples objetos de diversión o de consumo para satisfacción de humanos. También, por desgracia, quedan excluidos de ser penalizados los cazadores, que matan por perversa diversión, y los científicos que experimentan para las multinacionales haciendo gala de una sensibilidad infinitamente más pequeña que la de los animales que martirizsan en sus laboratorios.
La muerte de otros considerados inferiores es un buen negocio para quienes se consideran con derecho a disponer de las vidas ajenas, como sucede también con las guerras, el gran negocio mundial con la muerte, la actividad más perversa de la especie humana hacia sus semejantes.
Dando un paso más hacia lo repugnante se pretende ahora utilizar la carne de animales clonados. Los inventores de este cruel desaguisado anti natura quieren hacernos creer que mejora a las especies naturales de las que procede, y así piensan vender más cara la carne de estos inocentes animales manipulados genéticamente y cuyos genes alterados interactuarán con los de quien los coma, con sus correspondientes efectos sobre la salud del consumidor.
Manifestarse contra la alimentación cárnica encuentra, sin embargo, dos poderosos opositores. En primer lugar los consumidores cárnicos que no alcanzan a sentir en su corazón que comerse un animal es comer un cadáver, a la vez que a una criatura inocente que sufre cautiverio y tormentos indecibles mientras vive, cuando lo trasladan, mientras espera su turno para la muerte viendo y sintiendo morir a sus congéneres, y sintiendo el stress de cuando la van a matar. Ese sufrimiento queda impregnado a nivel energético y en cada célula de la carne que se consume. Sufrimiento, por un lado, y cantidades de anabolizantes, antibióticos, tranquilizantes, piensos de origen animal dados a herbívoros (como sucedió con las “vacas locas”), y vaya usted a saber qué otras sustancias, se ingieren con el cadáver aderezado al gusto de los comensales como si fuese un manjar exquisito.
El segundo y temible enemigo de los animales es el mundo de los negocios cárnicos, que mueve ingentes cantidades de dinero. En su conjunto, el mundo de la economía, las finanzas, la tecnología y las investigaciones científicas, aliados entre sí han perdido la noción del límite – la de la moral hace ya mucho más tiempo- y cada uno a su modo, y en unión de otros semejantes van en caída libre, por lo que antes o después se derrumbará su castillo de naipes y el mundo en que vivimos. No nuestro Planeta, sino lo que no le pertenece y perturba tanto a él como a quienes lo habitamos.
Con el pescado, pasa parecido. ¿Han visto el estado de los mares? Ahora son inmensas cloacas. Saben que en los océanos se vierten cantidades ingentes de productos tóxicos de todo tipo y van a parar cantidades gigantescas de todo tipo de desechos humanos y basuras, plásticos y muchas cosas más. ¿Saben también que existen bidones cargados de desechos nucleares de diversa procedencia que con el tiempo se abren haciendo que su contenido entre en contacto con el agua y los animales marinos que luego encontramos en las pescaderías? ¿Y los millones de toneladas de hidrocarburos de petroleros que se hunden? ¿ A dónde pensamos que van a parar todos esos venenos?
El disparate de la codicia, junto al de la violencia contra el mundo animal o el consumo de cadáveres aninmales no es síntoma de civilización en cualquier caso. Muchos de los que en occidente se llaman cristianos han olvidado que Jesús de Nazaret fue vegetariano, como lo fueron Buda, Confucio, Lao Tse, Sócrates, Tolstoi, Einstein, Gandhi y muchos otros. Todos ellos enseñaron y practicaron el amor, el respeto y derecho a la vida de todos los seres sin distinción alguna.
Nací en un pueblo de España donde se mataban los cerdos en medio de las calles al llegar el invierno. Se colocaban sobre mesas malolientes tras cogerles del cuello con un gancho de acero para vencer su resistencia a subir a esa mesa, cosa que finalmente conseguían entre varios hombres .Sus chillidos eran espeluznantes en la madrugada en todo ese proceso hasta que tras una larga agonía mientras caía su sangre a borbotones sobre un recipiente llegaba aquel tremendo silencio. Los niños temblábamos en nuestras camas. Ahorro seguir contando todo el proceso, pues lo que busco es que comprendan, que se pongan en el lugar de los animales y de sus enormes cantidades de sufrimiento, pues ellos sienten, son conscientes, gimen, lloran,sienten la soledad, se alegran por nosotros, aman, sienten la pérdida de quienes aman.
Estas experiencias y reflexiones como las anteriores me hicieron cambiar. Ahora soy vegetariano, me siento mucho más fuerte y sano y puedo mirar a los ojos a los animales sin sentir remordimiento, sino en paz.

Diez razones para apoyar los derechos animales y su explicación


diez razones por los derechos animales. Tom Regan La filosofía de los derechos animales es:
1- Racional:
No es racional discriminar arbitrariamente. Y la discriminación contra los animales no-humanos es arbitraria. Está mal tratar a los seres humanos mas débiles, especialmente a aquéllos cuyo coeficiente mental es inferior al considerado normal, como "herramientas" o "recursos renovables" o "modelos" o "mercancías". No puede ser correcto, por lo tanto, tratar a los otros animales como si fueran "herramientas", "modelos" y cosas por el estilo, si su psicología es tan rica (o mayor que) la de esos humanos. Pensar de otra manera es irracional.
"Describir un animal como un sistema físico-químico de extrema complejidad, es sin duda perfectamente correcto, excepto porque desaparece la "animalidad" del animal."
E.F. Schumacher
2- Científica:
La filosofía de los derechos animales es respetuosa de nuestra mejor ciencia en general y de la biología evolutiva en particular. La última enseña que, en palabras de Darwin, los humanos difieren de muchos otros animales "en grado", no en género. Cuestiones fundamentales que se inclinan hacia un lado, es obvio que los animales usados en laboratorios, criados para comida y cazados por placer, por ejemplo, tienen nuestro tipo de psicología. Esto no es fantasía, esto es un hecho, probado por nuestra mejor ciencia.
"No existen diferencias fundamentales entre los humanos y los grandes mamíferos en sus facultades mentales."
Charles Darwin
3- Desprejuiciada / Imparcial:
Los racistas son personas que piensan que los miembros de su raza son superiores a los miembros de otras razas simplemente porque el primero pertenece a (la "superior") su raza. Los sexistas creen que los miembros de su propio sexo son superiores a los miembros del sexo opuesto simplemente porque el primero pertenece a su propio (el "superior") sexo. Tanto el racismo como el sexismo son insoportables paradigmas de intolerancia. Las diferencias raciales y sexuales son biológicas, no son diferencias morales.
Lo mismo vale para el "especieísmo", la visión de que los miembros de la especie Homo sapiens son superiores a los miembros de todas las demás especies simplemente porque los seres humanos pertenecen a su propia (la "superior") especie. Dado que no hay especies superiores, pensar de otra manera implica ser no menos prejuicioso que un racista o un sexista.

"Si puedes justificar matar para comer carne, puedes justificar las condiciones del gueto. Yo no puedo justificar ninguna de las dos."
Dick Gregory
4- Justa:
La justicia es el principio mas elevado de la ética. No estamos para cometer o permitir injusticia para que lo bueno pueda venir; no estamos para violar los derechos de unos pocos para que la mayoría pueda beneficiarse. La esclavitud permite esto. El trabajo infantil permite esto. La mayoría de los ejemplos de injusticia social permiten esto. Pero no la filosofía de los derechos animales, cuyo principio más elevado es aquél de la justicia. Nadie tiene derecho a beneficiarse como resultado de la violación de los derechos de otro, tanto si el "otro" es un ser humano o cualquier otro animal.
"Las razones para la intervención legal a favor de los niños se aplica con la misma fuerza en el caso de estos desafortunados esclavos - los (otros) animales".
John Stuart Mill
5- Compasiva:
Una vida humana completa demanda sentimientos de empatía y simpatía -en una palabra, compasión - para las víctimas de las injusticias -sean humanas u otros animales. La filosofía de los derechos animales solicita, y su aceptación promueve el crecimiento de, la virtud de la compasión. Esta filosofía es, en palabras de Lincoln, "el camino de un ser humano completo."
"La compasión en la acción puede ser la gloriosa posibilidad que podría proteger a nuestro multitudinario contaminado planeta".
Victoria Moran
6- Generosa:
La filosofía de los derechos animales demanda un compromiso para servir a aquéllos que son débiles y vulnerables -aquellos que, sean humanos u otros animales, carecen de la habilidad para hablar y defenderse por sí mismos, y quienes están en necesidad de protección contra la avaricia humana y la dureza. Esta filosofía requiere este compromiso, no porque sea de nuestro propio interés darlo, sino porque es correcto hacerlo. Esta filosofía por lo tanto hace un llamamiento, y su aceptación promueve el crecimiento, del servicio generoso.
"Necesitamos una filosofía moral en donde el concepto de amor, tan raramente mencionado hoy en día por los filósofos, pueda ser central una vez más".
Iris Murdoch
7- Propiciadora de la realización personal:
Todas las grandes tradiciones en la ética, religiosas y seculares, enfatizan la importancia de cuatro cosas: conocimiento, justicia, compasión, y autonomía. La filosofía de los derechos animales no es una excepción. Esta filosofía enseña que nuestras elecciones deberían basarse en el conocimiento, deberían ser expresivas de la compasión y la justicia, y deberían hacerse libremente. No es fácil lograr estas virtudes, o controlar las inclinaciones humanas hacia la avaricia y la indiferencia. Pero una vida humana completa es imposible sin ellas. La filosofía de los derechos animales hace un llamamiento a ambas, y su aceptación promueve el crecimiento de la realización de los propios deseos.
"La humanidad no es un precepto externo muerto, sino que se trata de un impulso vivo desde adentro, no un auto-sacrificio, sino una auto-realización de los deseos propios".
Henry Salt
8- Socialmente Progresiva:
El mayor impedimento para la prosperidad de la sociedad humana es la explotación de otros animales en manos humanas. Esto es verdadero en el caso de dietas no saludables, de la confianza habitual en el "modelo animal entero" en la ciencia, y de las muchas otras formas que la explotación animal toma. Y esto, por ejemplo, es tan verdadero como la educación y la publicidad, las cuales ayudan a disminuir la psiquis humana frente a las demandas de la razón, la imparcialidad, la compasión y la justicia. En todos estos caminos (y más), las naciones quedan profundamente atrasadas porque fallan en servir los verdaderos intereses de sus ciudadanos.
"La grandeza de una nación y su progreso moral puede juzgarse en la manera en que trata a sus animales".
Mahatma Gandhi
9- Ecológicamente prudente:
La mayor causa de la degradación medioambiental, incluyendo el efecto invernadero, la contaminación del agua, y la pérdida de la tierra cultivable y el humus, por ejemplo, puede encontrar su origen en la explotación de los animales. Este mismo modelo existe a lo largo del ancho rango de problemas medioambientales, desde la lluvia ácida y la acumulación de residuos tóxicos en el mar, a la contaminación del aire y la destrucción del hábitat natural. En todos estos casos, actuar para proteger a los animales afectados (quienes, después de todo, son los primeros en sufrir y morir de esas enfermedades medioambientales), es actuar para proteger la tierra.
"Hasta que establezcamos un compasivo sentido de parentesco entre nuestra propia especie y aquellos mortales compañeros que comparten con nosotros el sol y la sombra de la vida sobre este agonizante planeta, no habrá esperanza para otras especies, no habrá esperanza para el medioambiente, y no habrá esperanza para nosotros mismos."
Jon Wynne-Tyson
10- Pacífica:
La demanda fundamental de la filosofía de los derechos animales es tratar a los humanos y a otros animales con respeto. Hacerlo requiere que no dañemos a alguien sólo porque nosotros mismos u otros podamos beneficiarnos. Esta filosofía por lo tanto es totalmente opuesta a la agresión militar. Es una filosofía de paz. Pero es una filosofía que extiende la demanda de paz mas allá de los limites de nuestra especie. Desde que hay una guerra que se produce todos los días contra millones de animales no-humanos, estar verdaderamente a favor de la paz es estar firmemente en contra del especismo. Es una expresión de deseos creer que puede haber "paz en el mundo" si no podemos traer paz a nuestra relación con otros animales.

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